viernes, 27 de noviembre de 2015

Actuación contra el ciberacoso


El acoso en internet

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua, define acosar como:

«1. Perseguir, sin darle tregua ni reposo, a un animal o a una persona. 2. (…) 3. Perseguir, apremiar, importunar a alguien con molestias o requerimientos».

Y define acoso como: «obtener los  favores sexuales de una persona, cuando quien lo realiza se halla en posición de  superioridad respecto de quien lo sufre.» 

Como consecuencia, el ciberacoso se puede definir como la acción de llevar a cabo “amenazas, hostigamiento, humillación u otro tipo de molestias realizadas por un adulto contra otro adulto por medio de tecnologías telemáticas de comunicación, es decir: Internet, telefonía móvil, correo electrónico, mensajería instantánea, videoconsolas online, etc.”
Según Represa, la línea que separa el acoso del ciberacoso es ya inexistente; todos los conflictos que se inician en el ciberespacio afectan de forma inexorable a la comunidad social y educativa donde el menor se integra. Y las consecuencias sociales, morales, psicológicas, temporales etc., imprevisibles”

Con esta definición, dentro del contexto del mal uso de las nuevas tecnologías, nos encontramos con dos fenómenos que suponen una clara situación de riesgo para los menores y que los tienen como actores: el ciberbullying y el grooming.

  • El ciberbullying es un tipo concreto de ciberacoso aplicado en un contexto en el que únicamente están implicados menores. Se puede definir como una conducta “de acoso entre iguales en el entorno TIC, e incluye actuaciones de chantaje, vejaciones e insultos de niños a otros niños”.
  • El grooming hace referencia a una serie de conductas y acciones deliberadamente emprendidas por un adulto con el objetivo de ganarse la amistad de un menor de edad, creando una conexión emocional con el mismo, “engatusándolo” con el fin de disminuir las inhibiciones del niño y poder abusar de él.

¿Cómo actuar?

En el caso de que se perciba que el menor pueda estar sufriendo una de estas situaciones se recomienda, en primer lugar, escuchar abiertamente y con confianza al niño/a, dejando que exprese todo lo que siente y mostrándole todo el apoyo por parte de su familia.

Una vez al tanto de los hechos, en el caso de que se trate de un caso de ciberbullying, se debe acudir al centro escolar y preguntar a los profesores y tutores si han detectado o pueden pararse a observar si hay algún comportamiento raro que pueda llevar a pensar que está sucediendo la agresión.

Posteriormente, en los casos graves y sobre todo en los de grooming, según el GDT de la Guardia Civil, “una vez los padres tienen conocimiento expreso de la situación, deben denunciarlo ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad o autoridades judiciales para iniciar la investigación, identificar al responsable y ponerle a disposición de la Justicia”.

En el caso de ciberbullying,  es básica, principalmente,una actuación coordinada entre la familia y el centro educativo.  Avilés indica que el objetivo central de la actuación es evitar que la víctima siga sufriendo y que cesen los ataques y desaparezcan del medio virtual y presencial las manifestaciones del acoso, lo que no significa que se destruyan las pruebas. 

Avilés señala los pasos a seguir con la víctima cuando reconoce lo que ha sucedido en un primer acercamiento: 
  • Evitar el sentimiento de culpa la culpabilización
  • Mostrar acercamiento emocional y empático 
  • Demostrar confianza 
  • Analizar respuestas anteriores y alternativas posibles 
  • Entrenar el afrontamiento  
  • Poner en marcha y en práctica las decisiones”. 

Todo ello, guiado por un acompañamiento y seguimiento adultos que consigan reforzar los pequeños progresos de autoafirmación por su parte. 

Se trata de minimizar y evitar las consecuencias del ciberbullying en los acosados, que son similares a las que produce el propio bullying presencial y entre otras se manifiestan en:  

  • Menor auto-eficacia social, emocional y académica 
  • Alta ansiedad anticipatoria y estrés 
  • Fobia a la escolarización 
  • Baja autoestima y personalidad insegura 
  • Depresión y hasta ideación suicida 
  • Daños en su personalidad social 
  • Aislamiento y rechazo grupal”.

Es recomendable, asimismo, buscar ayuda profesional y psicológica.


Para saber más:  Guía de actuación contra el ciberacoso. Padresy educadores. Inteco

Si necesitas ayuda, tratamiento o asesoramiento, contacta con nosotros. También puedes visitar las áreas de tratamiento en nuestra web: Consulta de Psicología - Laura Fátima Asensi

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